
Asar carnes en piedras eléctricas puede parecer complicado, pero con algunos consejos prácticos, ¡lo lograrás a la perfección! Muchas veces, el problema radica en no conocer los tiempos de cocción y las temperaturas adecuadas para cada tipo de carne. Aquí encontrarás las mejores pautas para que cada bocado sea jugoso y delicioso, aprendiendo a usar correctamente este pequeño electrodoméstico de cocina. Prepárate para impresionar a tus amigos y familiares con platillos que son un verdadero manjar y disfruta de una experiencia culinaria inigualable.
- PIEDRA PARA ASAR GRUESA Y RESISTENTE: La losa de piedra para asar tiene una dimensión de 30cms x 20cms x 2.54cms, lo que la hace agradable y gruesa para que se asiente el bistec. La bandeja de madera de acacia mide 33cms x 20cms x 6cms
- MÁXIMA RETENCIÓN DE CALOR: Esta piedra seleccionada única puede contener el calor máximo de más de 750°F/399°C, lo que la hace excelente para cocinar sus alimentos. Piedras de cocción ideales para cocinar con piedras calientes y servir carnes a la parrilla, costillas, pollo, cordero y más.
- MADERA DE ACACIA DE PRIMERA CALIDAD: La bandeja de esta placa para asar está hecha de madera de acacia súper resistente de primera calidad. También tiene un diseño elegante, es confiable y seguro de usar. La bandeja también está enriquecida con aceite vegetal, lo que ofrece una protección duradera
- COCINA CON ESTILO: Las parrillas para barbacoa de roca de lava son excelentes para que puedas lograr el plato perfecto para servir carne a la parrilla, ya sea que lo prefieras crudo, medio o bien cocido, es delicioso y excelente cuando se usa en esta piedra de roca de lava para asar
- FÁCIL DE LIMPIAR: La placa de piedra volcánica y los cuchillos son resistentes a las manchas, lo que le permite lavarlos con menos esfuerzo. El juego también es seguro para colocarlo en cualquier mesa o encimera de la cocina, dándole un estilo rústico simple y minimalista a su cocina
Última actualización el 2026-11-07 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados
Tipos de carnes y sus tiempos de cocción
Cuando uno habla de asar carne, se imagina la escena perfecta: amigos riendo, cervezas frías y ese aroma que hace que se te haga agua la boca. Pero, si quieres evitar que tu carne quede dura como suela, hay que conocer bien los tipos de carnes y el tiempo que necesitan para cocerse en la piedra caliente. Así que, ponte cómodo y vamos al grano, porque esos detalles marcan la diferencia.
Carnes rojas: parrillada jugosa
¿Alguna vez te has encontrado en una reunión y te has dado cuenta de que la carne roja estaba más seca que el desierto? ¡Qué bajón! Las carnes rojas son las reinas de la parrilla y, si se hacen bien, pueden ser una explosión de sabor en cada bocado. Lo fundamental aquí es conocer el tiempo de cocción.
El truco está en palpar el grosor. Para cortes como el glorioso entrecot o el chuletón, un grosor de unos 3 centímetros le hará ganar esos jugos. Si estás usando una piedra de asar eléctrica, necesitas entre 8 y 10 minutos por cada lado para un término medio. Si te gusta más hecho, añade un par de minutos más. Pero tampoco te olvides de dejar que descanse unos minutos antes de cortarla, ¡eso ayuda a que los jugos se reabsorban!
¿Qué tal un extra? La marca Nutrichef tiene unas piedras eléctricas que, además de cocinar a la perfección, le dan ese acabado digno de un restaurante cinco estrellas. Es hora de impresionar a tus colegas, y tú sabes que un buen corte bien asado puede cambiar todo.
Aves: pollo y pavo en su punto
Llegamos a las aves, que son el MVP de muchas comidas. ¿Quién no se ha hecho un buen pollo a la piedra? Pero no todo se trata de poner el pollo y olvidarse hasta que se queme. El tiempo que emplees es clave para que te quede jugoso y sabroso.
El pollo entero requiere cerca de 1 hora, dependiendo del tamaño. Pero si estamos hablando de piezas más pequeñas como muslos o pechugas, unos 25 a 30 minutos en total debería ser suficiente. Una recomendación: si quieres darle más sabor, marínalo un par de horas antes con tus especias favoritas. Así, le das ese toque especial que hará que no quede ni un trozo en el plato.
Emplea la Cecotec Plancha de Asar Eléctrica Tasty&Grill si buscas algo grande, porque su amplia superficie de cocción será tu aliada ideal. Con un termostato regulable, podrás controlar la temperatura y no dejar que se te pase el pollo, ¡que eso es un crimen!
Pescados y mariscos: asados delicados
El pescado y los mariscos son un tema delicado. Imagínate a alguien preparando un salmón en la piedra y, cuando lo va a sacar, se deshace en mil pedazos. ¡Un desastroso! La clave está en respetar los tiempos, que son mucho más cortos que con las carnes rojas o aves.
Para un filete de salmón, hablamos de 4 a 6 minutos por lado. Y si es un buen tamaño, unos 4 cm de grosor, no olvides que la piel puede ser tu aliada para lograr ese sabor crujiente. Con los mariscos, como las gambas, el tiempo es aún menor: entre 2 y 3 minutos por cada lado es lo óptimo. No necesitas mucho más, unas simples especias y estarás alucinando a tus invitados.
¿Tienes en mente una reunión especial? Usa la Jata GR559 Plancha de Asar de Terracota para darle un giro a tu cena. Su resistencia al rayado y fácil limpieza te permitirán disfrutar del momento sin complicaciones. ¡Ah, y no se olviden de los cuchillos de acero inoxidable para presentar la obra maestra!
Así que ya sabes, con cada tipo de carne y su respectivo tiempo de cocción, puedes convertirte en el verdadero maestro de las piedras de asar eléctricas. ¡A disfrutar de la buena carne!
- Plancha de asar eléctrica de 2400 W de potencia para cocinar todo tipo de alimentos de forma rápida y precisa, y asas de tacto frío para un manejo más cómodo. Incluye una espátula de madera.
- Placa con revestimiento de piedra RockStone de gran dureza y antiadherencia para una mejor limpieza Superficie plancha para cocinar desde carne y verduras, hasta huevos fritos, marisco, pescado e incluso crepes. Evita que los alimentos se peguen. Revestimiento libre de PFOA y PTFE.
- Gran superficie de cocinado de 90 x 22 cm que permite cocinar una gran variedad de alimentos al mismo tiempo.
- Incluye una bandeja recogegrasas, apta para el lavavajillas, para un uso más cómodo y limpio.Diseñado para cocinar directamente en la mesa o utilizarla como bandeja para mantener los alimentos calientes durante más tiempo. Asas de tacto frío para un manejo más cómodo.
- Termostato regulable para conseguir el punto de cocción perfecto en cada elaboración.
Última actualización el 2026-11-06 / Enlaces de afiliados / Imágenes de la API para Afiliados
Temperaturas recomendadas para cada carne
A veces uno se enfrenta a la típica pregunta en las reuniones con amigos: “¿Y tú cómo haces la carne? ¿La dejas a punto, poco hecha o bien hecha?” La realidad es que el truco no está solo en el tiempo, sino en las temperaturas. Cada tipo de carne tiene sus matices, y si quieres convertirte en el asador estrella, necesitas conocer los rangos que hacen que cada bocado sea una delicia. Vamos a desmenuzar esto para que no quede nada por fuera.
Guía de temperaturas para carnes rojas
Cuando se trata de carnes rojas, como el res, la temperatura es clave. Para un filete jugoso y sabroso, lo ideal es que lo saques del fuego cuando esté entre 50 y 55 ºC si lo quieres poco hecho, que es lo que se conoce como rare. Imagínate eso: un corte tierno, casi sangrante y con un sabor intenso. A medida que aumentas la temperatura, el filete va pasando por los estados: medium-rare (55 a 60 ºC) y medium (60 a 65 ºC). Si prefieres algo más cocido, el medium-well ronda los 65 a 70 ºC, y de ahí ya te vas a un bien hecho (well-done), que supera los 70 ºC. Pero ojo, que este último puede salir más seco si no tienes cuidado. La mejor opción aquí es usar una parrilla de piedra, como la Cecotec Plancha de Asar Eléctrica Tasty&Grill 3000, que te ayuda a mantener esas temperaturas constantes y logra un acabado espectacular.
Temperaturas ideales para aves y pescados
Pasando a las aves, como el pollo o el pavo, la historia cambia un poco. Aquí no hay que jugar con el riesgo, el objetivo es asegurarse de que la carne llegue al menos a 75 ºC. Eso asegura que esté perfectamente cocida y libre de cualquier bacteria. Así que, si estás pensando en hacer un pollo a la piedra, asegúrate de que el termómetro marque al menos esa temperatura. Por otro lado, los pescados son mucho más delicados. Están bien cuando alcanzan entre 63 a 68 ºC. Ahí es donde la carne se desmenuza fácilmente y queda con el toque justo. Para asar pescado, una buena idea es optar por la Raclette, que permite que el calor se distribuya de manera uniforme y no se te queme el lote. Además, se hace más fácil controlar la cocción y mantener la jugosidad.
Estos pequeños detalles marcan la diferencia entre una carne que decepciona y una que deja a todos pidiendo más. Así que ya sabes: tener a la mano un termómetro de cocina es prácticamente un mandamiento si quieres llevar los asados al siguiente nivel. ¡A disfrutar!
No se han encontrado productos.
Preparación previa de las carnes para asar
Cuando uno se va a poner a asar carne, es como prepararse para una fiesta. ¿Quién no ha sentido esa emoción cuando el olor empieza a empañar el aire? Pero antes de lanzar la carne a la parrilla o la plancha, hay pasos que no podemos saltar. La preparación es clave. Si quieres que el resultado final sea una obra maestra de sabor, conviene tomarse un tiempo para preparar todo bien.
Los marinados y sazonadores son tus mejores amigos en esta aventura culinaria. Existen combinaciones que no solo realzan el sabor, sino que también ayudan a que la carne se mantenga tierna y jugosa tras el calor. Así que, si alguna vez has sentido que tu carne estaba un poco seca o sin chispa, es hora de prestar atención a estos detalles.
Marinados y sazonadores recomendados
Piénsalo así: imagina que tienes una pieza de carne entre manos y, además de ser deliciosa, la conviertes en un espectáculo para el paladar. Los marinados son una forma genial de hacerlo. Por ejemplo, una mezcla de aceite de oliva, ajo, romero y un toque de jugo de limón puede transformar cualquier filete de ternera en una bomba de sabor. ¡Y no te digo nada de lo que le hace a un pollo!
Para los que quieren experimentar, una salsa de soja con miel y jengibre puede aportar un sabor asiático espectacular. Simplemente deja marinar la carne en esa mezcla durante unas horas (idealmente, toda la noche) y vas a notar cómo se imbuyen los sabores. Y cuidado, que la sal en la marinada puede extraer el agua de la carne, así que no te pases.
También puedes optar por sazonadores específicos. Hay unos preparados que ya vienen listos para usar, mezclando especias y hierbas perfectas para cada tipo de carne. Por ejemplo, los sazonadores para carne de cerdo suelen incluir especias dulces y picantes, mientras que para el pollo se puede añadir un toque de pimentón y ajo en polvo. La ventaja aquí es que son rápidos y aseguran un buen resultado.
Cortes de carne ideales para la plancha
Elegir un buen corte de carne es como seleccionar a tus compañeros de equipo en un juego: necesitas los mejores para ganar. Las carnes más adecuadas para la plancha son aquellas que se cocinan rápidamente y tienen un buen equilibrio entre grasa y magros. La carne de res es siempre una opción excelente, cortes como el lomo, el solomillo o el entrecot son perfectos. No solo tienen buen sabor, sino que se doran genial y son jugosos.
Para los amantes del cerdo, un buen secreto o incluso un solomillo de cerdo puede ser magnífico para darle un beso a la plancha. Y sí, ¡no olvidemos el pollo! Las pechugas a la plancha son todo un clásico, pero, ¿por qué no arriesgarse? Unos muslos deshuesados quedan de lujo, quedan jugosos y se sellan rápido.
Ahora bien, si tienes la oportunidad de probar la carne de cordero, no dudes en hacerlo. Los cortes como la chuleta o sus costillas son sabrosísimos y aportan un toque diferente a cualquier asado. Y un consejo que vale oro: nunca te olvides de dejar que la carne repose unos minutos antes de cortarla. Esto ayuda a que los jugos se redistribuyan y el sabor explote en cada bocado.
Así que, ya sea marinando, sazonando, o eligiendo tu corte favorito, prepárate para hacer de tu próximo asado una experiencia deliciosa. ¡La carne está lista, y tú también!
Mantenimiento de las piedras de asar
En medio de un asado, cuando el aroma de la carne se mezcla con el calor de la piedra, creo que todos hemos vivido la magia del momento. Sin embargo, no siempre pensamos en qué pasa después. El mantenimiento de las piedras de asar es esencial si quieres que esa experiencia se repita una y otra vez. Mantener tu piedra en condiciones no es complicado, pero hay un par de cosas que hay que tener claras si no quieres que tu compañera de asados termine arrugada y llena de manchas.
Limpieza adecuada para prolongar su vida útil
Aciertas si piensas que una buena limpieza es la base de un buen asado. Cuando terminas de asar, ¿ves lo que queda en la piedra? Restos de carne, grasa y un olor nada atractivo. No te hasties, ¡no es el fin del mundo! Solo necesitas un poco de agua caliente y un estropajo suave. Después de que la piedra se enfríe, enjuágala con agua caliente y frota suavemente. Evita el uso de productos químicos que podrían dañar el material. Si tienes una piedra de la marca Nutrichef o la Cecotec Tasty&Grill 3000, sabrás que tienen un revestimiento especial para no pegarse, pero eso no significa que no necesiten cariño. Así que no seas vago, ¡claaaro!
Para las manchas más complicadas, prueba con una mezcla de bicarbonato de sodio y agua. Esto no solo quitará el mal aspecto, sino que también le dará un toque fresco. Recuerda, cada vez que asas, estás invirtiendo en la vida útil de tu piedra, así que hazlo bien y con ganas.
Almacenamiento y cuidado de la piedra
Ahora que tienes la piedra limpita, es hora de hablar de cómo guardarla. No la dejes tirada en el fregadero o en el fondo del armario sin más. La forma en cómo la almacenes puede marcar la diferencia. Siempre que puedas, guárdala en un lugar seco y fresco. Si tienes una piedra de asar de terracota como la Jata GR559, intenta evitar que le dé la luz directa del sol. Esto es clave para evitar que se agriete o se dañe.
Además, una buena práctica es envolverla en un paño limpio o colocarla en una funda para protegerla de golpes o raspaduras. Después de todo, no la compraste solo para que termine llena de marcas, ¿verdad? Tener tu piedra cuidada te permitirá disfrutarla durante mucho más tiempo y, sobre todo, lucirla en esos asados que tanto te gustan.
Así que ya lo sabes, cuidar tu piedra de asar es más que un simple capricho. ¡Es una inversión en cada bocado delicioso que prepares!








